lunes, 27 de abril de 2015

DIA MUNDIAL DEL ASMA


El asma es una de las enfermedades crónicas más frecuentes. Se calcula que actualmente la padecen alrededor de 300 millones de personas en el mundo.
Actualmente no existe una definición universalmente aceptada de la enfermedad. Según la Iniciativa Global para el Asma (GINA), el asma bronquial es un trastorno inflamatorio crónico de las vías aéreas, asociado a hiperrespuesta bronquial que conduce a episodios repetidos de sibilancias, disnea, opresión torácica y tos, principalmente durante la noche o por la mañana temprano y que se asocia a una obstrucción variable al flujo aéreo que habitualmente es reversible espontáneamente o con tratamiento .
El asma es una enfermedad que muestra una gran diversidad en cuanto a la clínica (heterogeneidad) y generalmente se caracteriza por una inflamación crónica de las vías aéreas. El asma tiene dos características que la definen:
una clínica de síntomas respiratorios como sibilancias, dificultad respiratoria, opresión torácica y tos, que varían de intensidad y a lo largo del tiempo, Y
una limitación del flujo aéreo espiratorio variable. 
Hay Factores que pueden desencadenar o agravar los síntomas asmáticos; incluyen infecciones virales, alérgenos del hogar o laborales (por ejemplo, ácaros del polvo doméstico, pólenes, cucarachas), humo de tabaco, ejercicio y estrés. 
Diagnóstico
El diagnóstico de asma está condicionado por la ausencia de una prueba estándar de referencia. Se basa en una historia clínica sugestiva y la demostración de una obstrucción reversible, variabilidad significativa del flujo aéreo o hiperreactividad bronquial.
Los síntomas del asma son tos, sibilancias, sensación de disnea y opresión torácica, bien de manera aislada, o en cualquier combinación.
  • La tos suele ser de tipo irritativo, aunque ocasionalmente puede ser productiva. En una tercera parte de los pacientes es la única manifestación y representa el 30-50% de los casos de tos crónica.
  • Las sibilancias son el signo exploratorio más característico del asmático. Como síntoma aislado es el que tiene mayor sensibilidad.
  • La disnea suele ser episódica y variable y puede tener escasa correlación con el grado de obstrucción.
  • La opresión torácica puede estar presente pero es inespecífica. 
En la sintomatología del asma bronquial es característica la variabilidad temporal. Suele empeorar durante la noche y a primera hora de la mañana.  


Las exploraciones funcionales empleadas están orientadas a poner de manifiesto la reversi- bilidad de la obstrucción (espirometría con prueba broncodilatadora), la variabilidad (espi- rometría o pico de flujo) o la hiperreactividad bronquial (prueba de broncoprovocación inespecífica). 
Se deberían investigar los alérgenos implicados como factores desencadenantes preferentemente mediante prueba cutánea o, en su defecto, mediante IgE específica, como estrategia para establecer las medidas de evitación de desencadenantes y en casos concretos plantear inmunoterapia. 
Tratamiento:
Las medidas de evitación de los factores desencadenantes de síntomas constituye unos de los pilares del tratamiento del asma bronquial.
En este sentido, es importante evitar los dos desencadenantes más importantes, los alérgenos y la exposición directa o indirecta al humo del tabaco.
La educación del paciente con asma bronquial constituye otro de los pilares del tratamiento que se debe mantener en todas las visitas de seguimiento clínico y por todo el personal sanitario implicado en el cuidado del paciente.
La realización de una adecuada técnica inhalatoria es fundamental para conseguir un tratamiento correcto.



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