martes, 19 de mayo de 2015

HIPERTENSIÓN ARTERIAL



Uno de los factores de riesgo clave de las enfermedades cardiovasculares es la hipertensión (tensión arterial elevada). La hipertensión afecta ya a mil millones de personas en el mundo, y puede ser un factor de riesgo de infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares. Los investigadores calculan que la hipertensión es la causa por la que mueren anualmente nueve millones de personas. 
Según la OMS  en el mundo, las enfermedades cardiovasculares son responsables de aproximadamente 17 millones de muertes por año, casi un tercio del total. Entre ellas, las complicaciones de la hipertensión causan anualmente 9,4 millones de muertes. La hipertensión es la causa de por lo menos el 45% de las muertes por cardiopatías, y el 51% de las muertes por accidente cerebrovascular.

La prevalencia de la HTA en la población general adulta de España es del 33%. Aproximadamente, el 40% de los hipertensos desconoce que lo es, el 20% de los diagnosticados no está tratado con medicamentos antihipertensivos y la mitad de los tratados no alcanza objetivos terapéuticos de control según las actuales guías de práctica clínica.

¿Cómo se realiza el diagnóstico de HTA?


La HTA se define como la elevación persistente de la presión arterial (PA) por encima de 140 mm Hg para la presión arterial sistólica (PAS) y/o 90 mm Hg para la presión arterial diastólica (PAD). 

Se requiere que la PA se mantenga elevada en varias ocasiones, por lo que se recomienda medirla en al menos dos o tres visitas, con un intervalo mínimo entre ellas de una semana.
Según el Programa de Actividades Preventivas PAPPS Aunque no se conoce el intervalo óptimo de cribado de HTA, diversos comités de expertos han venido recomendado, siguiendo la práctica clínica habitual, que en adultos la PA debería medirse en cada visita clínica rutinaria cuando el médico lo crea apropiado y remedida cada 2 años en aquellos con PA normal (120‐9/80‐4 mmHg), o cada año en aquellos con PA normal‐alta (130‐9/85‐9 mmHg).

Una vez establecido el diagnóstico de HTA se deben descartar las secundarias, que suponen sólo un 4 a 6 % del total, y pueden implicar un abordaje diferente. Deben sospecharse y descartarse en pacientes jóvenes, pacientes de difícil control o presencia de manifestaciones rápidamente progresivas o con otra sintomatología acompañante. Así, debemos considerar la HTA secundaria a ingesta de estrógenos o corticoides, HTA vasculorrenal, HTA asociada a enfermedades endocrinas como hiperaldosteronismo primario, feocromocitoma y síndrome de Cushing, y la HTA asociada a enfermedades cardiovasculares como coartación aórtica. 


¿Cómo afecta la Hipertensión a nuestro organismo?

Ademas del incremento del padecer infartos o eventos cerebrovasculares la Hipertensión Arterial afecta a los siguientes organos:


- Corazón: Hipertrofia ventricular izqd., cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca 
- Cerebro: Accidente cerebro vascular
- Riñón: Nefropatía
- Arterias: Enfermedad arterial periférica

- Retina: Retinopatía 

¿Cómo se trata la Hipertensión Arterial?


  • La pérdida de peso, practicar ejercicio físico aeróbico y reducir el consumo de alcohol o la sal de la dieta consiguen un descenso moderado de las cifras de PA.
  • Se debe iniciar tratamiento farmacológico en HTA ≥ 160/100 mmHg y en entre 140‐160/90‐100 mmHg si se asocia a alto riesgo vascular (presencia de lesión de órganos diana o enfermedad vascular asociada)
  • El objetivo de control de la HTA es una PA < 140/90 mmHg en población general, diabéticos y con insuficiencia renal. En mayores de 60 a 65 años, el objetivo de control puede ser < 150/90 mmHg 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada